Es un tipo de actividad muy interesante dada su variedad y por las numerosas funciones que entran en juego, a la vez físicas e intelectuales. Son muy utilizadas en las residencias y centros de día. Pero se pueden desarrollar igualmente en el domicilio bajo la supervisión del cuidador..

  1. ¿Qué tipo de actividad elegir?
  2. ¿Qué temas proponer a su familiar?

 

1- ¿Qué tipo de actividad elegir?

Es muy importante que su elección sea acertada

Elija una actividad:

  • simple y fácil de realizar,
  • que se pueda hacer por etapas (que definirá Vd. mismo),
  • que no incluya material demasiado pequeño (puede tragárselo),
  • que pueda realizarse rápidamente (no más de 20 o 30 minutos),
  • que su familiar pueda finalizar una vez que ha empezado.

 

2-  ¿Qué temas proponer?

Son numerosos pero debe escoger Vd. el tema, en función de la personalidad de su familiar, de sus gustos y de lo que solía hacer antes de ser diagnosticado de Alzheimer.

He aqui algunos ejemplos.

  • Recortes y “colages"

Esta es una actividad simple, cuyo tema puede ser elegido en función de sus preferencias:

coches, deportes, actores de cine, personajes célebres, actuales o históricos, alimentos y platos, viajes, músicos, futbolistas, flores y plantas, eventos familiares (bodas, bautizos...).

Depende de Vd. escoger y coleccionar el material necesario (periódicos, revistas, viejas fotos y viejos carteles, folletos de agencias de viaje ).

  • Modelado

El modelado con plastilina es fácil de realizar, muy atractivo y no requiere grandes gastos. Trabajar la plastilina es a la vez importante para desarrollar la agilidad de las manos, el sentido del tacto con el material y la creatividad. Además, la plastilina no tiene peligro, incluso si se mastica o se traga.

  • Tarjetas de felicitación

Pueden ser tarjetas de cumpleaños, del santo, de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, del Día de la Madre, de San Valentín. Servirán también para situarle en el tiempo. Combinan el recorte, el “colage", el dibujo y la pintura con acuarelas. Vd. elegirá la técnica que mejor se adapte.

  • Flores y ramos

Hacer flores artificiales de diferentes colores (podrá reutilizarlas sin problema). Pídale de reagruparlas según el color, de hacer un ramo... si es un tema que le gusta

  • Costura, ganchillo y bordado

La mayoría de las mujeres mayores de 65 años, han aprendido de jóvenes el arte de la costura. Descubra lo que sabe todavía hacer y lo que le agrada (cuidado con las agujas pequeñas)

  • Creación de móviles

Aunque al final sea Vd. quien junte las piezas, es una actividad interesante ya que deja “huella". Puede suspender el móvil del techo de su cuarto y decirle: “¡Mira, lo has hecho tu!"

Con frecuencia la religión juega un papel importante en las personas de más de 65 años que han recibido una educación religiosa y la han practicado buena parte de su vida, sea cual sea su religión.

En su infancia han aprendido a rezar (el Padre Nuestro...) y estas oraciones han quedado profundamente gravadas en su memoria, así como recitar el rosario, los cánticos… Están acostumbrados a ir a la iglesia y presenciar la misa.

Sea consciente de que las costumbres y forma de vida evolucionan. Su actitud personal  frente a la religión puede no ser  la misma que la de sus padres. Hay que recordar que para ellos la religión y su práctica estaban integradas en su vida diaria, siendo la iglesia un lugar muy frecuentado. No renuncie a las actividades religiosas y espirituales que pueda realizar con ellos

  1. ¿Cuáles son las ventajas de estas actividades?
  2. ¿Cómo organizarse?

 

1- ¿Cuáles son las ventajas de estas actividades?

Recurrir a estas actividades religiosas conlleva cinco ventajas:

1- Ayuda a la reminiscencia del pasado ya que se pueden combinar con imágenes, objetos, acontecimientos que le recuerden su juventud (bautizo, comunión, boda, convivencias...).Ver apartado 14 de este capítulo, “El recuerdo del pasado".

2-  Ayuda a la estimulación de la memoria, como la musicoterapia y el recuerdo de canciones bien conocidas.

3- Ayuda a la socialización y facilita la relación con el cuidador y los demás miembros de la familia. De hecho, el enfermo puede rezar acompañado de su cuidador... pero también en grupo con los demás familiares o amigos.

4- Ayuda a crear una rutina, siempre positiva en la vida de estas personas. Se puede rezar una o varias veces al día, en casa o en la iglesia.

5- Es bueno para el enfermo, tanto para su autoestima como para su bienestar general, que pueda continuar practicándola. Las personas afectadas por la enfermedad conservan durante largo tiempo la lucidez y se dan cuenta de lo que sucede a su alrededor.

 

2- ¿Cómo organizarse?

Recite con él las oraciones que aprendió en su infancia

Escoja los rezos que conozca de cuando era joven. Recítelos de forma rutinaria:

  • las mismas oraciones todos los días,
  • en el mismo orden,
  • ayúdele si ha olvidado ciertos párrafos.

Saque las fotos que evoquen momentos religiosos en su vida: bodas, bautizos de los niños, los nietos, primera comunión, etc.

Hágale preguntas sobre ello, sobre las personas que aparecen en las fotos.

Utilice símbolos fáciles de reconocer y asociar a actividades religiosas.

Encuentre su rosario, su misal, su crucifijo. Háblele de estos objetos: para qué sirve quién se los regaló, cuándo los ha utilizado... Emplee estos objetos para crear un diálogo.

Utilice los lugares de culto donde tenía costumbre ir (iglesia, capilla, peregrinación)

Si su familiar aún puede desplazarse, asistan al culto aunque tengan que marcharse antes del final. Dese cuenta que los bancos y las sillas son también lugares donde puede descansar. Puede incluir en sus paseos una parada en la iglesia.

 

La función motriz persiste durante mucho tiempo en las personas afectadas por el Alzheimer.

Los ejercicios físicos y los movimientos son esenciales para mantener el mayor tiempo posible estas capacidades físicas.

Por otra parte, los ejercicios físicos presentan ventajas muy importantes:

- Favorecen el apetito, la respiración y el corazón...

- Pueden desarrollarse en casa, bajo su supervisión, sin necesidad de un fisioterapeuta.