Tú salud practica

A continuación os ofrecemos un breve resumen de los principales consejos de salud prácticos para mantener al cuidador sano:

 

Descanse

Los cuidados constantes, las noches sin dormir, los pequeños problemas que hay que solucionar diariamente, los días que se hacen repetitivos, le impiden desembarazarse del problema y encontrar los momentos de reposo (“¡Necesito desconectar!") que son indispensables para mantener su equilibrio.Si Vd. siente que la situación comienza a escapársele de las manos, hágase la siguiente pregunta: ¿Necesito reposo, pasar una buena noche?. Este no es un tiempo que le roba Vd. a su familiar, sino un tiempo que le hará menos irritable, más disponible y más capaz de prestarle el cuidado que Vd. ha decidido asumir. Recuerde que su bienestar psíquico depende del vuestro.

 

Tómese tiempo para Vd.

Es indispensable que pueda disponer de tiempo para Vd;

Incluso si Vd. lo dedica a cosas fútiles, como ver un programa de televisión sin tener que levantarse cada 5 minutos, ir de compras o ver escaparates;

Incluso, si se ve obligado a dejar a su familiar bajo la responsabilidad de otra persona.

Darse cuenta de esta necesidad es un paso difícil (tanto en el plano práctico como en el emocional), pero es un paso decisivo. A buena salud psíquica exige un equilibrio entre las gratificaciones y frustraciones. Está sometido a un estrés permanente: necesita actividades que permitan renovar su energía. Es una necesidad.

 

Conserve sus amigos haga o otros nuevos

Los amigos son frecuentemente personas maravillosas que pueden hacer mucho para ayudarle a soportar los momentos difíciles. Desgraciadamente, se asiste con demasiada frecuencia al progresivo alejamiento de aquellos a los que Vd. consideraba como verdaderos amigos antes de que la enfermedad apareciera en su familia. No se sienten a gusto, no comprenden las reacciones de su familiar. No entienden que puedan existir tantos cambios en una persona y que sea tan diferente a la que ellos conocieron.

Explíqueles que se trata de una enfermedad y no de una degradación debida a la edad. Pronuncie la palabra Alzheimer. Cada vez más gente conoce esta enfermedad y saben que su familiar no es peligroso y que la enfermedad no es contagiosa.

En una palabra, para no perder sus amigos, trate de hacerles comprender la situación, sin agobiarles con la cantidad de problemas a los que Vd. hace frente. Prevéngales antes de cada visita de la situación actual y del estado del enfermo. Dígales que la visita debe ser corta.Infórmese de los problemas de sus amigos.

Pero es necesario también crearse nuevos amigos y, sobre todo, no sentirse culpable por estos nuevos lazos de amistad personal. Vd. no encontrará amigos permaneciendo en casa. Es preciso salir, compartir su ocio con otras personas. Organícese para confiarle el cuidado de su familiar a otra persona algunas horas a la semana. No le deje que se acostumbre a su presencia permanentemente. Salga. Estos momentos le permiten a Vd. recuperarse del ritmo de cada día, y también son útiles para que su familiar ensanche su abanico de relaciones.

Procure coger vacaciones aunque sólo sean unos días

Será un respiro físico y psicológico. Si su familia no puede hacerse cargo del enfermo, existen entidades que le pueden proporcionar alternativas “momentáneas" para ocuparse de su familiar un corto periodo de tiempo:

centros de estancia temporal,

centros de día con horario ampliado a los fines de semana,

plazas temporales en residencias.

Pregúntele a su asistente social e infórmese en la Asociación de Familiares más cercana a su domicilio.

 

Participe en un grupo de autoayuda

Existen grupos de cuidadores que se reúnen para poner en común su experiencia y recibir ayuda psicológica. Infórmese en la Asociación de Familiares más cercana.

 

Visto 2186 veces Modificado por última vez en Miércoles, 25 Marzo 2015 00:10

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