Por qué es necesario acondicionar el espacio donde vive una persona mayor dependiente

Cada domicilio, piso o apartamento, posee sus características propias. Algunos son relativamente austeros; otros, por el contrario, parecen un establecimiento de antigüedades. Este es, frecuentemente, el caso de los dormitorios de las personas mayores, que tienen la tendencia a conservar todo.

La adaptación del domicilio favorece el que la persona mayor pueda mantenerse en su casa

Circular por una habitación llena de muebles puede ser peligroso pues los obstáculos (sillas, sillones, mesitas, etc…) pueden provocar caídas ya que el sentido del equilibrio de las personas mayores está, frecuentemente, alterado y su marcha es vacilante. Un domicilio mal adaptado no facilita nunca que la persona se mantenga en su casa.

En general, la persona encargada de cuidar a su familiar anciano es la más indicada para analizar los distintas habitaciones del hogar y para organizar el espacio donde el mayor desarrolla su vida en función de su estado y de sus capacidades para moverse, para reconocerse a sí mismo,… en una palabra, adaptar la vivienda para que el familiar sienta que continua viviendo en su casa.

 

Tener claros tres objetivos en la mente:

 

Aumentar la seguridad

Se trata de disminuir los riesgos potenciales que corre la persona mayor o que puede hacer correr a las personas de su entorno.

- Para protegerle: medidas para prevenir las caídas, tan frecuentes y potencialmente graves, y los accidentes domésticos (quemaduras, intoxicaciones por medicamentos o productos tóxicos,…)

- Para proteger a las personas de su entorno, familiares y vecinos: medidas para prevenir incendios, riesgos de asfixia o de explosión por mala manipulación del gas, …

La seguridad implica también el control de las posibles vías de escape del domicilio para evitar una salida nocturna intempestiva, así como tener aseguradas las ventanas y las escaleras si las hubiera.

 

Hacerle a él la vida más fácil

Con la edad los hábitos cambian. En lugar de pasear fuera de casa, los mayores prefieren deambular por el domicilio, de la cocina al dormitorio. Ello comporta que su trayecto habitual debe estar libre de obstáculos. Hay que tener esto en cuenta cuando se acondiciona la vivienda. Averiguar sus recorridos más habituales y hacer que el mayor tenga espacio libre para deambular a su gusto… sin riesgo de caerse.

 

Hacerle a Vd. mismo la vida más fácil

A menudo usted instintivamente se pregunta: “¿Pero que es lo que más tiene que suceder todavía?"

Sepa que todo lo que haga por facilitarle la vida también facilitara la suya. Ninguna de las precauciones o disposiciones que adopte serán inútiles. Todas ellas le permitirán a usted sobreponerse a la angustia de que ocurra un accidente o una catástrofe inesperada, y aliviaran la tensión permanente que pesa sobre usted y las demás personas de su entorno.

 

Antes de cada modificación que pudiera hacer, pregúntese estas tres cosas:

- ¿Mejora su seguridad?

- ¿Le simplifica a él la vida?

- ¿Me simplifica a mí la vida?

 

Un cambio vale la pena de ser hecho cuando se responde “si" a las tres preguntas.

Se trata de disminuir los riesgos potenciales que corre la persona mayor o que puede hacer correr a las personas de su entorno. La seguridad implica también el control de las posibles vías de escape del domicilio para evitar una salida nocturna intempestiva, así como tener aseguradas las ventanas y las escaleras si las hubiera. Un cambio vale la pena de ser hecho cuando se responde “si" a las tres preguntas. Se trata de disminuir los riesgos potenciales que corre la persona mayor o que puede hacer correr a las personas de su entorno. La seguridad implica también el control de las posibles vías de escape del domicilio para evitar una salida nocturna intempestiva, así como tener aseguradas las ventanas y las escaleras si las hubiera. Un cambio vale la pena de ser hecho cuando se responde “si" a las tres preguntas.

 

Lo que no hay que hacer

Usted esta lleno de buenos deseos y quiere convertir el domicilio donde vive su familiar en el lugar más seguro, más cómodo de habitar… y más agradable. Pero hay un cierto número de cosas que no hay que hacer:

- No transforme su cuarto en una habitación de hospital

Una cama medicalizada puede ser útil en un momento dado… pero no sirve de nada emplearla como precaución. Debe dormir tranquilamente en su cama, durante todo el tiempo que sea posible (ver la ficha “El dormitorio").

- No intente cambiar todo.

La persona mayor ha vivido durante mucho tiempo en su casa. Está habituada a todo lo que le rodea, aunque a usted no le guste. Su dormitorio puede tener un papel de flores en la pared que es lo que se ponía hace años. No debe usted imponerle una nueva decoración mural en colores vivos. Esto puede desorientarle. Conserve usted la originalidad de las diferentes habitaciones. No quite más que lo superfluo.

- Evite usted hacerlo todo a la vez

No intente resolver todos los problemas al mismo tiempo; el arreglo de la cocina, del baño, de los lavabos…. Examine las habitaciones una a una y con calma. Anote lo que piensa que debería hacer. Pida consejos a profesionales de la decoración. Y si tiene que hacer cambios, hágalos de forma gradual.

 

No lanzarse a llevar a cabo las modificaciones sin un plan bien definido

Si la situación de su familiar le obliga a Vd. a realizar trabajos de acondicionamiento del hogar, hágalo usted después de llevar a cabo un plan detallado de lo que piensa que es necesario para él.

 

Visto 8596 veces Modificado por última vez en Domingo, 13 Septiembre 2015 02:42

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