Fase de realización
Siempre siga Vd. las mismas etapas, comentándolas con su familiar.
– Prevenga a su familiar que va a tomar un baño o una ducha.
– Pregúntele si quiere ir al servicio antes de ducharse o bañarse, incluso llévele allí.
– Ayúdele a desvestirse con estimulación verbal, demostración o asistencia física.
– Si va a tomar un baño, ayúdele a meterse en la bañera (y finalizado el baño a salir de ella) y pídale que se siente.
– Si va a tomar una ducha , tenga cuidado de no echarle agua a la cara.
– Dígale de jabonarse el mismo; ayúdele si hay partes del cuerpo a las que no alcanza.
– Una vez aclarado, ayúdale a levantarse.
– Acércale la toalla y dígale de secarse . Hágalo si su familiar es incapaz de hacerlo.
Fase de finalización
– Ayúdale a que se vista, prenda por prenda.
– Condúzcale a su habitación.
– Felicítele: «que bien lo has hecho», «ahora estas más aseado y más limpio que un bebe».
Seguir la rutina de su familiar
Vd. lleva años viviendo con su familiar. Sabe cuáles son sus hábitos, como proceder para asearle, si le gusta el baño o la ducha.
La primera regla es mantener esta rutina personal.
El aseo debe realizarse:
- Siempre en la misma habitación: cuarto de baño o la cocina.
- Siempre a la misma hora.
- Siempre con las mismas secuencias: por ejemplo lavarse los dientes, lavarse la cara, peinarse, maquillarse.
Recordamos que cada uno de nosotros ha elaborado a lo largo de los años su propia rutina para asearse. Su familiar también.
Si está acostumbrado a tomar una ducha diaria, hay que mantener este habito. Si está acostumbrado a tomar un baño a la semana, no se oponga.
Si su familiar es mujer y acostumbra a maquillarse cada día, Vd. intentará maquillarla al finalizar el aseo.
Prepare todo el material de aseo antes de empezar
Para su familiar, el aseo puede ser uno de los momentos más agradables del día, Además sabe que es el centro de atención de su cuidador.
¿Estropearía Vd. este agradable momento por dejarle casi-desnudo en la silla o en la cama mientras prepara el material necesario para el aseo?
Antes de empezar a quitarle la ropa, prepare todo lo necesite en el cuarto de baño: jabón, guante, toalla, champú, máquina de afeitar, cepillo y pasta de dientes…
Todo debe de estar preparado para el momento en que Vd. le diga: «Venga, nos vamos a bañar».
Los objetos de aseo serán:
Reducidos estrictamente al mínimo (una toalla, un jabón, un cepillo de dientes, un tubo de pasta dentífrica, un peine…) para facilitar su utilización, los demás objetos sólo se proporcionarán a medida que se vayan necesitando (champú, afeitadora eléctrica, depiladora…);
Siempre colocados en el mismo lugar de manera que pueda encontrarlos con facilidad.
Tómese su tiempo y no precipite los pasos que hay que seguir
Su familiar necesita más tiempo que nosotros para realizar el aseo. Dele tiempo y no precipite las secuencias. Sino su familiar manifestará su rechazo enfadándose, llorando, chillando. Vd. ganara un «día difícil».
Si Vd. tiene prisa, deje el baño o la ducha para más tarde.
Háblele a lo largo del aseo
El aseo es el momento idóneo para recordarle como se llaman las distintas partes de cuerpo y para que sirven.
Haga comentarios «Ahora te estoy lavando la cara, las orejas, el brazo…» «Con la esponja, te aclaro la pierna»
Plante preguntas y desarrolle una estimulación verbal: «Dame la mano derecha» (..y si se equivoca) «no la otra, esta es tu mano derecha». «Ponte un de jabón alrededor del cuello».
Si se equivoca o no responde correctamente a lo que le pide, no le recrimine. Dígale de forma suave que no se preocupe, y encuentre una excusa para que no experimente frustración.
Adapte su ayuda a las capacidades que todavía posee su familiar
Llevar un cierto control sobre nuestra vida es fundamental para la autoestima y la moral.
Ocurre lo mismo con su familiar.
Si él le necesita para realizar las actividades de aseo más sencillas existe una diferencia entre:
-Hacerlas en su lugar (lo que puede representar un ahorro de tiempo pero incrementa la dependencia);
-Ayudarle a realizarlas él mismo.
Ayudarle a controlar su vida es favorecer su independencia, disminuir su interés y aumentar su autoestima.
Cuidar el cabello, la cara, la piel, las uñas…
El cabello
Lavarle y peinarle el pelo puede resultar muy agradable y relajante para su familiar si sigue los consejos siguientes:
- Asegurese de que su familiar ha comprendido exactamente lo que Vdva a hacer antes de empezar.
- A veces, es mejor lavarle el pelo en un cubo de agua. Si no, use la manguera flexible de la ducha.
- Limite el uso del champú y tenga gran cuidado de no meterle agua en los ojos.
- Una vez aclarado, cubra su cabeza con una toalla caliente. Si emplea un secador, asegúrese de que el aire no sea demasiado caliente.
- Péinele como su familiar le pida o como acostumbrarse a hacerlo.
- Digale lo bien que le ha quedado y con un espejo muéstrele el resultado para que se vea («Mira que bien peinado estás»).
Es posible concretar una cita con el peluquero o que éste se desplace hasta casa. En ese caso, infórmele del estado de su familiar y de la enfermedad.
Recuerde que el pelo produce una buena o mala impresión de su familiar. Un pelo bien cortado, unos cabellos bien peinados aumentaran su autoestima.
La cara
-El afeitado
Muchos hombres se han afeitado diariamente durante su vida. Es importante animarle a hacerlo cuando sea posible si está acostumbrado.
Por su seguridad, es mejor que utilice una maquinilla eléctrica (que Vd. enchufará y desenchufará).
Si es Vd. quien le afeita con la maquinilla eléctrica, tense bien la piel, y cuando esté enjabonada, pase la maquina en dirección contraria al crecimiento del pelo.
Tómese todo su tiempo
-Vello facial de las mujeres
Algunas mujeres son propensas a tener vello superfluo en la cara; esto se puede eliminar con una crema depilatoria. Pídale siempre permiso, sea cuidadoso y discreto. Nunca lo haga en público.
-El maquillaje
La mayoría de las mujeres acostumbran a maquillarse todos los días. Ayúdela a maquillarse:
- Aprenda a conocer cuáles son sus preferencias, los colores que prefiere.
- Sepa si es alérgica a algún producto de belleza.
- No innove. Maquíllela como siempre lo ha hecho ella.
- Cuando acabe la sesión, dígale lo guapa que está.
Los dientes
La higiene bucal es igual de importante que el resto del cuerpo, pero muchas veces es olvidada o descuidada.
Es importante inspeccionar la lengua, la cara interna de las mejillas y los dientes para ver si están doloridos, ensangrentados o con úlcera. Su familiar puede ser incapaz de decirle que le duele la boca.
Si su familiar usa dentadura postiza o tiene una prótesis dental y no puede limpiarla el solo, límpiela minuciosamente con unos guantes estériles (de venta en farmacias):
- Cepillándola después de cada comida.
- Dejándola durante la noche en agua templada mezclada con un producto desinfectante (pida consejo a su farmacéutico).
- Asegúrese de que su dentadura todavía se sujeta y que no le hace heridas en la boca, Sino, contacte con su dentista.
La piel
El cuidado de la piel es muy importante ya que nos protege de las agresiones externas, y debe examinarse regularmente con atención.
Después del baño o de la ducha es muy importante secarla bien, sobre todo en pliegues cutáneos. (en los pies, las axilas, las ingles y debajo de las mamas) ya que la humedad puede favorecer la aparición de hongos o infecciones bacterianas.
Aproveche el aseo, el baño o la ducha para localizar posibles lesiones cutáneas o enrojecimientos de la piel.
-Las uñas
Las uñas de las manos deben inspeccionarse todos los días y mantenerse limpias.
Si su familiar es diabético, pregúntele a su médico cuales son las precauciones que debe de tomar.
Evite cortarle las uñas muy cortas.
-Los pies
Los pies son a menudo olvidados por todos nosotros pero es tremendamente placentero meterlos en un recipiente de agua caliente. Esto puede hacerse en cualquier momento del dia y permite ablandar las uñas de los pies antes de arreglarlas.
Se deben inspeccionar los pies dos veces al día como mínimo (una durante el baño y otra a la hora de acostar a su familiar) en busca de alguna herida. No olvide mirar entre los dedos y cortarle las uñas (no demasiado cortas).
Higiene intima
Las zonas genitales son propensas a desarrollar infecciones (la proliferación bacteriana se facilita por la humedad), sobre todo si su familiar sufre de incontinencia.
Las zonas genitales (comprendiendo los pliegues) deben lavarse todos los días.
Si su familiar es una mujer debe separar bien los labios mayores y lavarlos con la esponja con agua tibia y jabón.
Si su familiar es un hombre deberá limpiar la zona retrayendo el pellejo (prepucio) con agua tibia y jabón. Vuelva a colocar el pellejo en su sitio.
Si lleva sonda vesical se limpiará con una solución antiséptica la zona donde esta introducida la sonda y parte de la misma. Nunca con alcohol (pedir consejo a su médico o a su farmacéutico)
El uso de los productos de higiene
Los polvos de talco son muy agradables pero no sustituyen un buen secado. Son útiles en los repliegues cutáneos: bajo los brazos, debajo del pecho, en las axilas, etc.
Los desodorantes en aerosol pueden estar muy fios y causar un sobresalto al enfermo si no está advertido previamente. También tenga cuidado que él no lo inhale. Emplee mejor desodorantes sólidos.
La crema corporal es muy relajante siempre que se utilice en pequeñas cantidades. Puede aprovechar para dar un pequeño masaje a su familiar.
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